David García Castillo

. 8 mar. 2008

David García Castillo (La Rioja, 1977)
Había que acercarse a Bilbao. Tras unos añitos de peregrinaje por varios países y ciudades enredando con temas medioambientales (soy ingeniero de montes) con experiencias que me han enriquecido personalmente, para ruina de mi bolsillo, tocaba respirar nuevos aires. De este camino he aprendido que estudiar una carrera es más importante por el continente que por el contenido, que escribir un libro es una buena excusa para viajar (véase ¡A por setas!), que me gusta ser libre aunque necesito trabajar en equipo, y que los espíritus inquietos tienen que luchar a capa y espada para innovar en el mundo forestal.

Por eso he cambiado de tercio y me he enrolado en Manahmana, tras pasar un año de auténtica aventura en este experimento único en Europa que es "Team Academy”, donde he tenido acceso a grandes del management (Drucker, Senge, Hamel…) y he coqueteado con teoría y práctica de temas tan diversos y a la vez tan conectados como el diálogo, el liderazgo , la participación, la creatividad, la innovación, el trabajo en equipo, la colaboración, la web 2.0, la inteligencia emocional o el emprendizaje, que influyen largamente nuestro trabajo en Manahmana.

Como la cabra tira al monte, después de un pequeño paréntesis, una de mis aspiraciones en Manahmana es precisamente volcarme en temas ambientales, por los que sigo muy interesado y, muy a mi pesar, preocupado.

En fin, no sé si en contra o en mi favor, también tengo que decir que soy el abuelillo de Manahmana, ya que estoy rodeado de hijos de la LOGSE para los que “Camino Soria” o Marco es pura arqueología.