Por debajo de los límites

. 21 sept. 2009

Al trabajo suelo venir en Euskotren. Pero hoy he venido en coche. Cuando vengo en coche aprovecho los límites de velocidad para llegar antes. Pero hoy, hoy he venido todo lo lento que he podido. No, no he molestado a nadie. Pongamos que he venido a 90 km/h cuando el límite era 120. ¿Habéis probado alguna vez? Tengo tendencia a sacar el máximo partido a la velocidad permitida, a rozar el límite. Parece que disfrutamos cuando le robamos unos km/h al cartel por encima de la velocidad marcada. Creo que no soy el único. Así hoy he probado algo nuevo.

Pues bien, creedme: he llegado mucho antes al trabajo. Y no porque haya llegado antes a la oficina. Rozar el límite no siempre es la mejor manera de sacar el máximo partido. He empezado a trabajar sin lunes, relajado. Y durante el trayecto he venido pensando, lo que es dar un paso adelante en un trabajo donde nos dedicamos a pensar. Todo esto acompañado por Leonard Cohen, que no dejo de escuchar desde el concierto del jueves.

Otro aspecto interesante es la sensación de poder que te da el margen de maniobra. Si por alguna razón yo hubiera querido acelerar, tenía un margen de 30 Km/h a mi favor.
¿Acaso esta experiencia no es trasladable a otros ámbitos?

Os dejo con Leonard. No recomendable para lunes al límite.

1 comentarios:

piKKuJavi dijo...

David, cómo se te va la olla !!
Que no, que es broma. Yo de verdad que lo hago de vez en cuando conscientemente. Y es una pasada. Observas al resto como desde otro planeta y dices: qué sinsentido!
Nos vemos el 2 de Octubre.