El fenómeno de los grupos

. 28 may. 2008

Con este primer post que voy a escribir me gustaría dar pie a un nuevo tema que nos incumbe a todos: cómo aprendemos en equipo. Para ello voy a empezar hablando de la emocionalidad.*

Todos sabemos que los “grupos” son todo un fenómeno por descubrir. Cada grupo tiene su velocidad, su carácter, sus comportamientos y sus crisis. La vida de un grupo depende en gran medida de quienes la componen, de sus inquietudes, de sus valores... pero es verdad que hay métodos para que un equipo avance.

Si hay algo que voy aprendiendo en Team Academy y en manahmana es lo rápido que cambia la emocionalidad de los participantes de un grupo. Yo personalmente desde las 8 de la mañana hasta las 19:00 de la tarde he podido variar mis emociones unas 20 veces y mi estado de ánimo otras tantas. Esto viene en gran medida por cómo se encuentra la emocionalidad de mis compañeros cuando llegan de una reunión, cuando se van a otra... así hablamos del contagio de las emociones.

Yo personalmente he aprendido que no tengo por qué estar todo el día diciendo a todos lo que me preocupa, lo que me deja de preocupar, lo que me da miedo... ya que esto hace que los demás también se planteen algunas cosas que en realidad son insignificantes y obstruye el avance del equipo.

* Emocionalidad: La emocionalidad es lo que se refiere a nuestras emociones y a nuestros estados de ánimo. Emociones: cambio dentro de nuestras posibilidades por unos determinados acontecimientos. Estados de ánimo: una emocionalidad que no es consecuencia de unas condiciones específicas.

“Nuestro mundo reside en la emocionalidad en que estemos; si ésta cambia, el mundo también cambiará con ella”

1 comentarios:

Grumete dijo...

Interesante reflexión, que nos abre a la consciencia sobre nuestras emociones. ¿Acaso no es cierto que nuestras supuestas "decisiones racionales" están teñidas de emociones? A veces lamento mi escasa educación emocional. En todo caso, trato de aprender más desde la observación de mí mismo el tipo de "programas emocionales" recurrentes, esa secuencia que me hace transitar, por ejemplo, desde la tristeza hasta el desasosiego pasando por el temor en diferentes grados. No hace falta decir que mi rendimiento a lo largo de ese programa tiende hacia cero, hacia el bloqueo. Otras veces sin embargo mi programa emocional discurre desde la alegría, hasta una sensación de satisfacción por el trabajo hecho, pasando por sentirme concentrado en un punto y relajado a la vez, creando algo (un documento, un diseño, un diálogo,...) sin aparente esfuerzo, con muchas pequeñas pausas o momentos de relax-vacío en los que me expando, siento que estoy donde tengo que estar.
En fin, que esto del aprendizaje emocional da juego. Y si se hace en equipo mucho más.
Javiruiz