Sincronicidad, de Joe jaworski

. 21 may. 2008

Cuando cayó en mis manos el libro Sincronicidad, de Joseph Jaworski, no tuve muchas ganas de leerlo. Apareció junto con la Moleskine que encontramos como regalo a la entrada en Team Academy. Recuerdo que quise cambiarlo por “La quinta disciplina”, de P.Senge, pero Nieves me recomendó vivamente, muy a su estilo, que lo leyera, que contaba la historia de un tipo que quiso cambiar de vida y se lanzó a ello tras una serie de acontecimientos, lecturas y reflexiones.


Como yo estaba en un momento de ganas de cambio, y acababa de instalarme en Bilbao para ponerme manos a la obra, pasé por alto su horrorosa portada y el pestilente tufillo a libro de auto ayuda y empecé a leer. Fue la primera sorpresa que me llevé en Team Academy. En mi trayectoria de ingeniero de montes no había tropezado con este tipo de contenidos euforizantes.

Este libro se leía como quien se toma una caña con unas aceitunas al borde del mar. La lectura fluye con sencillez, con comodidad, como si uno estuviera en plenas vacaciones de verano y se pusiera a cargar energías para empezar algo diferente a la vuelta. Tuve la extraña sensación de que todo era posible, la evidencia de que los cambios que uno espera hay que provocarlos, que no hay que mirar al exterior a ver si otros, alguien, el mundo, de una vez nos los trae en bandeja. Es cuestión de ponerse. Y de leer el libro. Luego la sincronicidad, el optimismo y un pelín de misticismo, todo hay que decirlo, harán el resto.

Jaworski al fin y al cabo ha conseguido cosas importantes. Se deja arrastrar por sus visiones, por sus ganas de llegar a un determinado destino y en el proceso acaba deslizándose hacia ese punto de forma inevitable como quien desciende por un tobogán. Todo es cuestión de creer en lo que uno quiere, preparar el camino, y actuar con optimismo y determinación. El universo jugará a tu favor, a pesar de que no faltarán los obstáculos. En el momento menos pensado todos, y todo, fluirán y alinearán hacia tu objetivo de una manera misteriosa y difícil de explicar, a través de bienvenidas casualidades. Es la sincronicidad.

Si queréis un poco de embriaguez intelectual, misticismo, y os apetece descubrir un modo de razonar desconcertante y revelador para dejar de quejarse del mundo y decidirse a actuar, os recomiendo este libro escrito a modo de autobiografía con cierto toque novelesco.

Con este post doy por inaugurada la sección de comentarios sobre libros de nuestro blog. Otros títulos interesantes podéis encontrarlos en un mensaje anterior

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